Hay veces que tengo miedo, hoy es un día de esos. Mi miedo de hoy es raro, pero a la vez coherente. Es un miedo grande, pero a la vez pequeño, es un miedo que me atrapa, es un miedo que me paraliza, pero que a la vez me libera. Es un miedo que me protege, pero que a la vez me angustia. Éste miedo, nace de la experiencia, nace de lo conocido, nace de las heridas. Éste miedo, nace de la posibilidad del querer volver a creer, éste miedo nace de la posibilidad de volver a equivocarme, de la posibilidad de volver a herir y a ser herida. Éste miedo nace de la realidad, nace de la lucha interna de no querer quererte. Éste miedo, nace de lo desconocido, nace del vértigo, nace de la posibilidad, de la carencia y de la abundancia, nace del desconcierto de volver a sentir, nace de mi y de ti.
Ahora ¿qué hago con éste mido? ¿dejo que me tome? ¿dejo que me lleve? ¿o lucho?
La pregunta es ¿qué quiero hacer yo con éste miedo?