A veces la vida da vueltas, a veces todo se hace difícil, a veces todo se viene encima de ti y te quedas como esperando nada……¿Esperando nada?, si esperando nada, o mejor dicho esperando mucho…. ¿Cómo esperando mucho?...si esperando que suceda todo aquello que sueñas, que anhelas. Esperando que esta maldita soledad se pase, esperando que aquel hombre te quiera, esperando ese milagro, como esperando que llueva en tiempo de sequía. ¿Difícil?, si muy difícil, pero te das cuenta tarde, muy tarde, cuando te diste cuenta ya habías esperado mucho tiempo… ¿Y?? Te da mucha rabia, quedarte ahí…...haber perdido aquellos momentos de tu vida…..piensas en lo que podrías haber hecho, en que podrías haber amado….pero….ahí, estabas esperando que lloviera en sequía, estabas esperando que el olmo diera peras…. ¿tarde??, si tarde te diste cuenta…..y no hay mucho que hacer. Es ahí, cuando esa rabia sube por tus venas, pone roja tu cara y acelera el corazón, es ahí cuando la rabia se transforma en pena, en desolación, te encuentras con sueños y esperanzas rotas, con deseos no cumplidos, esperando nada. Si, llega el momento en que ya no crees, en que los deseos se bloquearon, en que la tristeza nubla todo, lo tiñe todo de ese gris que hace que el día parezca una mezcla de luz y sombras, que hace que el día sea largo, que hace que la vida pase lento y a veces tan rápido que ni cuenta te das, tan rápido que ya no sabes nada, ni de donde vienes ni a donde vas.
Pero, ahí estas, tumbada de la angustia de esperar nada. ¡Que angustia!!!! , cuando esperas y ya no esperas. Si, que contradicción, pero así estoy, así me siento, esperándolo todo y esperando nada. Vaya complicación, vaya forma de vivir. Sin embrago, vivir esperando no es vida, es vivir siempre pendiente de un hilo, con todos los sentidos puestos a ver si sucede o no lo que esperas, o lo que no esperas.
Yo solo quiero vivir, yo solo quiero estar, yo solo quiero sentirme hacedora de mi historia, yo solo quiero sentir, yo solo quiero vivir, yo quiero que la vida no me tumbe, yo solo quiero no esperarlo todo y no esperar nada.
Pero, ahí estas, tumbada de la angustia de esperar nada. ¡Que angustia!!!! , cuando esperas y ya no esperas. Si, que contradicción, pero así estoy, así me siento, esperándolo todo y esperando nada. Vaya complicación, vaya forma de vivir. Sin embrago, vivir esperando no es vida, es vivir siempre pendiente de un hilo, con todos los sentidos puestos a ver si sucede o no lo que esperas, o lo que no esperas.
Yo solo quiero vivir, yo solo quiero estar, yo solo quiero sentirme hacedora de mi historia, yo solo quiero sentir, yo solo quiero vivir, yo quiero que la vida no me tumbe, yo solo quiero no esperarlo todo y no esperar nada.